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Batalla de Santa Gertrudis

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Xicoténcatl
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Batalla de Santa Gertrudis

Mensaje por Xicoténcatl el 26/4/2012, 10:15 pm

Batalla de Santa Gertrudis

Cuando se vio amenazada la soberanía nacional en 1862 por la intervención de fuerzas extranjeras, en el Estado de Tamaulipas hombres, mujeres, niños, jóvenes y ancianos dieron su esfuerzo para combatir al intruso y hacer respetar la integridad de la Nación.

En nuestro Estado hubo enfrentamientos con victorias gloriosas, entre ellas la Batalla de Tula, la del Chamal, en Tantoyuquita, Tampico, Victoria y en Santa Gertrudis, en Camargo.

Hombres como Juan José de la Garza, Pedro José Méndez, Ascención Gómez Servando Canales, Julián Cerda, Pedro Hinojosa, José María Carvajal, Gabriel Arcos Arreola, Albino López, Agapita Ortíz por mencionar solo algunos valientes en quienes se reflejó el valor, la entereza y la lealtad de los tamaulipecos por defender a la patria.

En las épicas que se suscitaron durante la intervención francesa en Tamaulipas, estuvieron al frente de las tropas los generales Santos Degollado, Mariano Escobedo, Santiago Tapia, Jesús González Ortega, Miguel Negrete entre otros, quienes fueron testigos del valor de los tamaulipecos, de tal hecho nacieron varios ascensos para militares de esta Entidad.

En el caso particular de la Batalla en Santa Gertrudis, la victoria lograda fue de vital importancia para rechazar al enemigo.

Bajo el mando del General Mariano Escobedo, el 16 de junio de 1866 la tropa que se empezaba a constituir como el Ejército del Noreste derrotó a una fuerza de aproximadamente 2000 hombres, entre los que se encontraban austriacos, americanos, confederados y traidores.

Como resultado de la victoria en Santa Gertrudis se recuperó Matamoros, el 23 de junio, esto facilitó a las fuerzas nacionales la compra de materiales bélicos en los Estados Unidos. Con la retirada de las fuerzas contrarias a la patria hacia San Luis Potosí y la caída de Tampico el 9 de agosto, se consolidó la dominación de las fuerzas republicanas en el norte de México.

Por diversos medios corrió el rumor que las tropas del enemigo apostadas en Matamoros, marcharían hacia Monterrey. Feliciano Olivera al mando de dos mil hombres en combinación con el general francés De Tuce, que dirigía una tropa de mil quinientos hombres entre franceses y belgas, prestarían apoyo en caso de un asalto en el transcurso del camino.

Escobedo al conocer la información, siendo que debía marchar rumbo a Matehuala, decidió quedarse para combatir a los invasores en el lugar que ofrecería la oportunidad de tender una emboscada. Tal sitio fue Santa Gertrudis.
Olivera auxiliaría a De Tucé en caso de un ataque republicano. Cuando el segundo llegó a Cerralvo, N. L., Escobedo decidió atacarlo para mantenerlo encerrado y que no se juntara con Olivera, para atacarlos por separado.

En Cerralvo, Escobedo sitúo al Coronel Ruperto Martínez con 600 caballos y el se dirigió al rancho de Derramaderos en donde se encontraba el convoy salido de Matamoros; aquí, el general republicano observó por cual camino Olivera saldría para Mier, punto en el que se supone lo esperaría De Tucé para cambiar cargamentos. Escobedo buscó un sitio en el que fuera muy escasa el agua para obligar al enemigo a resistir poco tiempo.

El número total de las fuerzas republicanas al mando de Escobedo era de 1300 hombres; las posiciones ventajosas que tomó y lo retirado del agua al punto donde se encontraban apostadas las fuerzas traidoras, daban un solo resultado del enfrentamiento: la derrota del enemigo era inminente.

Olivera y sus hombres avanzaron hacia Santa Gertrudis confiadamente. Uno de los soldados republicanos, sin orden previa, saltó al encuentro de los invasores, tal acción rompía la estrategia de Escobedo, sin embargo la habilidad militar de este último se puso de manifiesto en seguida, ordeno cambio de campamento dejando fuera la sospecha en el enemigo de otra posible emboscada.

Al día siguiente, Olivera y sus convoyados continuaron el viaje con todas las precauciones, pero las medidas tomadas por él traídos no surtieron efecto. Escobedo y su gente, al momento del ataque, estrecharon tanto la distancia con el enemigo – algo así como cincuenta metros – que en pocos minutos utilizaban las bayonetas y la pelea cuerpo a cuerpo.

Todo quedó en poder de Escobedo: el cargamento del convoy, 11 piezas de batalla, 2 de montaña, las municiones y 1200 prisioneros. Cerca de ochocientos muertos y heridos quedaron en el campamento, más de 500 eran del enemigo.

Las fuerzas de Escobedo estaban integradas por cuatro columnas de infantería para ataque, dos de caballería y la reserva que también era de infantería. De la primera de éstas columnas el ler. Jefe era el coronel Alfonso Flores, y como segundo el coronel Cáceres.

La segunda columna era ordenada por el Coronel Miguel Palacios y el Teniente Coronel Emilio Mayer; mientras que la tercera estaba dirigida por el mismo Coronel Francisco Canales y el Coronel Adolfo Garza; la cuarta estaba bajo las órdenes del General Servando Canales y del Coronel Julián Cerda. La caballería estuvo bajo la orden del General Jerónimo Treviño.

Las columnas de caballería, la “Legión del Norte’ estaba bajo las órdenes del Coronel Joaquín Garza; la reserva estuvo encomendada al Coronel Salvador F. de la Cavada. Todas las columnas estaban bajo la orden directa del General Escobedo, quien como segundo en el mando tuvo al Mayor General Sóstenes Rocha.
http://tamaulipas.gob.mx/tamaulipas/historia/antecedentes-historicos/batalla-de-santa-gertrudis/

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La Batalla de Santa Gertrudis: Arnoldo Gárate Chapa.


La Batalla de Santa Gertrudis.
Transcripciioón de Arnoldo Gárate Chapa;
Miembro de la Sociedad de Historia de Reynosa.


Me voy a permitir, con el permiso del historiador y cronista de Camargo, Tamaulipas, don Ernesto Garza Sáenz, transcribir lo que él cuenta sobre la Batalla de Santa Gertrudis en su libro Segundas crónicas de Camargo.

“Estamos acostumbrados a escuchar en la conmemoración de esta batalla el lacónico parte del general Escobedo rendido al Ministro de la Guerra, pero en esta ocasión amplío un pasaje vivido y narrado por personajes que tomaron activa participación en él, o que supieron conservar la veracidad de un hecho heroico que coloca a don Servando Canales en el lugar que le corresponde en la jornada de Santa Gertrudis.”


Gral. Mariano Escobedo

“Nuestra historia reconoce el 16 de junio de 1866, como la batalla de Santa Gertrudis, pero los camarguenses siempre la denominaron la guerra del Ebanito y los de Nuevo León la llamaban la guerra del Convoy. Lo cierto es que el triunfo de Santa Gertrudis, fue la base para el derrocamiento de los imperialistas.”

“El Comandante Macedonio Rodríguez, otro hijo de Camargo, juega un papel importante y clave en los acontecimientos de Santa Gertrudis, pues de su propio peculio organizó y equipó el Escuadrón Camargo, que enarbolaba con dignidad su bandera y militaba bajo las órdenes de Canales. Fue el coronel Dionisio Rodríguez hijo de don Macedonio, quien se encargara de narrar entre sus familiares lo acontecido en vísperas de este combate, cuyo contenido trataré de transcribirlo con la fidelidad del caso.”

“Decía el coronel Rodríguez que su padre le platicaba, que la junta de Guerra de los Republicanos comandada por el general Escobedo, tuvo lugar en un punto conocido como La Mesa del Ebanito, distante 6 kilómetros al sureste de esta ciudad de identificación porque allí se erigió el monumento conmemorativo. Agregó que en vísperas de la batalla, precisamente el 15 de junio en la noche cuando estaban reunidos discutiendo los planes, ya fuera de ataque o de retirada, se escucharon cerca de allí unos disparos de fusilería que fueron los que hicieron decidir el plan propuesto por Canales.”

“Proseguía con su relato el Coronel, más emocionado al recordar este hecho, decía que cuando el general Canales escuchó los disparos se levantó y gritando se dirigió a los presentes: “ESOS DISPAROS QUE ESCUCHARON, SON DE LA GENTE DE MI COMANDANTE MACEDONIO RODRÍGUEZ!. ¡VIVA TAMAULIPAS QUE ES TIERRA DE HOMBRES Y NO COYONES COMO LOS DE NUEVO LEÓN!”. Tras un breve silencio de aquella reunión, se incorporó el general Treviño ya con la pistola en la mano y dirigiéndose a Canales le dice: “¡Arránquese Canales, que en Nuevo León también hay hombres!” La respuesta de Canales fue más calmada “Guarda tu pistola Jerónimo, yo dije eso por este orejón hijo de un tal que no se resuelve a atacar al enemigo”. El orejón no era otro que el general Escobedo.”

“Después de la discusión de Canales y Treviño, intervino el general Escobedo y dirigiéndose a Canales le dice: “MIRE CANALES, VAMOS A HACER EL ATAQUE A LOS IMPERIALISTAS COMO LO HA ESTADO PROPONIENDO, PERO USTED VA A RESPONDER DEL TRIUNFO DE NUESTRAS FUERZAS”. Y Canales haciendo un ademán con su mano derecha y señalándose su propio cuello, le dice a Escobedo: “con esto le garantizo la derrota del enemigo”
Gral. Gerónimo Treviño

El general Mariano Escobedo sabía lo que decía. Ya tenía informes importantes, pues había interceptado correspondencia girada entre los generales imperialistas Feliciano Olvera, que saldría de Matamoros con un convoy de 200 carros conteniendo abastos, parque y armamento y el general francés De Tucé acantonado en Monterrey. El plan imperialista era que saliera Feliciano Olvera de Matamoros siguiendo el curso del río Bravo con sus carros que eran custodiado por 2 mil hombres entre los que contaban austriacos, franceses y mexicanos y serían encontrados en algún punto de la frontera por una fuerza de franceses y belgas comandados por el general De Tucé que saldría de Monterrey. Escobedo envió una fuerza que detuviera a De Tucé temporalmente en Cerralvo donde se encontraban los franceses y él se dirigió a matacaballo al rancho Los Derramaderos para de allí dirigirse a Camargo. De acuerdo con la estrategia calculada por anticipado por Escobedo y sus colaboradores, el 15 de junio en la noche, resolvieron esperarlos en la loma de Santa Gertrudis. Serían las cuatro de la tarde del 16, cuando apareció a lo lejos el convoy de los imperialistas. Según lo acordado en la junta de la noche anterior, toda la fuerza republicana se mantendría oculta y en silencio entre los matorrales del semidesierto, para a una señal dada, atacar por sorpresa al enemigo. Sin embargo, una columna de caballería desobedeciendo las órdenes atacó al enemigo rompiéndose la ventaja de la sorpresa. El resto de la tropa comandada por Escobedo no tuvo más que salir de sus escondites y batir al enemigo. Aún cuando falló el ataque de acuerdo con los planes establecidos previamente, se entabló una fiera lucha en la que los soldados de la república tras una hora de refriega, destrozaron a sus enemigos causándoles 368 muertos y 1,001 prisioneros. Servando Canales Molano

El triunfo de los republicanos en la batalla de Santa Gertrudis no ha sido debidamente apreciado y valorado en la Historia Patria. Sin embargo, los tamaulipecos estamos conscientes de haber contribuido en forma muy importante al triunfo de la bandera de la República que enarbolaba don Benito Pablo Juárez García. Fin. (Arnoldo Gárate Chapa es socio del Club de Veteranos de Reynosa y de la Sociedad de Historia de Reynosa)

http://www.visionliberal.com.mx/not.php?NOT_ID=661&SEC_ID=59

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16 de junio de 1866 Parte rendido por el General Mariano Escobedo, relativo a la Batalla de Santa Gertrudis.

Durante la intervención francesa en México (1862-1867), el año de 1866 fue importante pues se inició la contraofensiva de las fuerzas republicanas contra los imperialistas. El Presidente Benito Juárez, encabezó la resistencia manteniendo la República, auxiliado por valientes y decididos militares liberales.

En el norte del país el General Mariano Escobedo, después de una resistencia heroica inició el contraataque, desalojando a los imperialistas y franceses que ocupaban Matamoros y Monterrey, cuando los convoyes imperialistas se dirigían a Camargo, Chih., fueron sorprendidos en la Lomas de Santa Gertrudis, en donde el valiente General Sostenes Rocha, atacó por los flancos dejando al descubierto el grueso de las tropas imperialistas. Los liberales consiguieron un triunfo rotundo, capturando piezas de Artillería y más de 800 prisioneros.

Con esta acción el General Escobedo, inicia su avance hacia el centro del país, que culminó con la rendición de Maximiliano de Habsburgo, en mayo de 1867 en el Cerro de las Campanas.

http://www.sedena.gob.mx/index.php/conoce-la-sedena/antecedentes-historicos/sedena/documentos-historicos/junio/58-16-de-junio-de-1866-parte-rendido-por-el-general-mariano-escobedo-relativo-a-la-batalla-de-santa-gertrudis




Parte rendido por el General Mariano Escobedo, relativo a la Batalla de Santa Gertrudis.

http://www.sedena.gob.mx/imagenes/historia/defensa/doc_hist/jun/parte_mescobedo1.jpghttp://www.sedena.gob.mx/imagenes/historia/defensa/doc_hist/jun/parte_mescobedo2.jpghttp://www.sedena.gob.mx/imagenes/historia/defensa/doc_hist/jun/parte_mescobedo3.jpg

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