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Lucha de poder en China

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Sun Tzu
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Lucha de poder en China

Mensaje por Sun Tzu el 11/4/2012, 8:20 pm

Lucha de poder en China.


La lucha de poder desatada en China a pocos meses del relevo de su presidente, Hu Jintao, tiene ya todos los elementos propios de una película de espías: conspiraciones políticas al más alto nivel, fortunas millonarias en juego gracias a negocios no siempre limpios, corrupción y, por si fuera poco, un crimen.

Tras ser destituido a mediados de marzo como secretario general del Partido Comunista en Chongqing, una megalópolis de 30 millones de habitantes bañada por el río Yangtsé al suroeste del país, Bo Xilai ha sido suspendido de su puesto en el Politburó del Comité Central y está siendo investigado por «serias violaciones disciplinarias que han dañado la causa y la imagen del Partido y el Estado». Al filo de la medianoche, así lo anunció el martes la agencia estatal de noticias Xinhua, que también informó de la detención de su esposa, Gu Kailai, por unos motivos si caben aún más graves.

China detuvo a la mujer de Bo Xilai, sospechosa de un asesinato
La mujer y un asistente de la familia, Zhang Xiaojun, son sospechosos de haber matado a Neil Heywood, un empresario británico que vivía en Chongqing y con quien tenían negocios, pero cuya relación de amistad se rompió por «intereses económicos». Su cuerpo apareció sin vida en noviembre y, al principio, se atribuyó su fallecimiento a un «exceso de alcohol», un extremo que sus allegados negaron hasta tal punto que el Consulado británico se vio obligado a pedir una investigación. Según Xinhua, «las nuevas pruebas indican que Heywood fue víctima de un homicidio del que Gu Kailai y Zhang Xiaojung son altamente sospechosos».

A tenor de la información oficial, dicho caso fue abierto por el jefe de la Policía de Chongqing, Wang Lijun, quien tuvo que huir de la ciudad cuando su entonces superior, Bo Xilai, se enteró de que su esposa estaba siendo investigada. En una fuga que provocó un rifirrafe diplomático, el responsable de la Policía tuvo que refugiarse una noche en el Consulado de Estados Unidos en la cercana ciudad de Chengdu. Provisto de documentos comprometedores para protegerse, allí fue donde desveló que la investigación por el crimen del británico apuntaba hacia la mujer de su jefe. Acosado por los secuaces de Bo Xilai, que al parecer tenían rodeada la legación, estuvo a punto de pedir asilo político, pero finalmente optó por entregarse a un alto cargo del Ministerio de Seguridad Pública que había viajado desde Pekín para rescatarlo. Volando en primera clase en el mismo avión, ambos regresaron a la capital china el 8 de febrero para que el Gobierno central tomara cartas en el asunto.

Bo Xilai era una de las figuras más populares del régimen chino
Un mes después, nada más concluir la reunión anual del Parlamento, Bo Xilai era destituido como secretario del Partido en Chongqing y comenzaba su particular descenso a los infiernos. Carismático y telegénico, a sus 62 años era una de las figuras más populares del acartonado régimen chino y, según un diplomático español, «un político que ganaría elecciones en una democracia». Hijo de uno de los «Ocho Inmortales» que abrió China al mundo junto a Deng Xiaoping en los años 80, al «principito» Bo Xilai se le auguraba un brillante futuro porque había protagonizado una carrera meteórica.

Como alcalde de Dalian, embelleció esta ciudad costera y la convirtió en un centro de investigación tecnológica y luego, al frente del Ministerio de Comercio, negoció las cuotas textiles con EE.UU. y la Unión Europea. Como ya formaba parte de los 25 miembros del Politburó del Partido, se rumoreaba que su siguiente paso sería ocupar uno de los nueve puestos del todopoderoso Comité Permanente, que será renovado en otoño y verá la designación del nuevo secretario general y próximo presidente de China, el también «principito» Xi Jinping.

Pero su ambición y afán de protagonismo ante las cámaras, inusual para los grises gerifaltes del régimen, la habían granjeado muchas enemistades desde que, en noviembre de 2007, fuera nombrado secretario del Partido en Chongqing. En estos casi cinco años, limpió esta caótica y dura ciudad próxima a la presa de las Tres Gargantas con sonadas redadas contra las mafias locales que acabaron con 2.000 detenciones, 500 procesamientos y 13 ejecuciones, incluyendo al anterior responsable de la Oficina Judicial por corrupción y violación. La operación policial le valió el aplauso del público y los medios, pero levantó ampollas entre numerosos empresarios y políticos con oscuras conexiones económicas.

Para atajar rumores, el régimen cerró varias páginas «web»
Además, impulsó una campaña con canciones patrióticas de la época de Mao que recordó a los tiempos de la infame «Revolución Cultural» (1966-76) e incomodó a la cúpula del régimen en Pekín. Cuando el primer ministro, Wen Jiabao, repudió esta década de terror y caos en su multitudinaria rueda de prensa tras la clausura de la Asamblea Nacional, en realidad estaba sentenciando a Bo Xilai. Al día siguiente, su estrella, demasiado personalista e independiente para un régimen tan monolítico como el chino, se apagó definitivamente, no sin antes desatar algunas muestras populares de apoyo e incluso habladurías de un golpe de Estado.

A pesar de la censura, por internet se propagaron rumores de que había tanques en las calles de Pekín y hasta un tiroteo en el complejo gubernamental de Zhongnanhai, adyacente a la Plaza de Tiananmen y la Ciudad Prohibida. Tras esta asonada militar se situaría, presuntamente, el responsable de las Fuerzas de Seguridad, Zhou Yongkang, un miembro del «ala dura» del Comité Permanente cercano al anterior presidente de China, Jiang Zemin. En el ojo del huracán por su apoyo a Bo Xilai, incluso estuvo varios días desaparecido hasta que la televisión estatal volvió a mostrarlo en una atípica reunión con el ministro de Exteriores de Indonesia. Para atajar los rumores, el régimen cerró varias páginas «web» y bloqueó durante un fin de semana los comentarios en Weibo, el «Twitter» chino, pero la lucha de poder sigue abierta en China y es probable que siga deparando nuevos y sorprendentes capítulos.

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Re: Lucha de poder en China

Mensaje por Defekator el 12/4/2012, 12:11 am

Con dinero (orita hay harto en China) baila el perro (o matan los chinos).

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