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Corrupción... (Aporte dominical)

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Soldaomalamañao
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13112011

Corrupción... (Aporte dominical)

Mensaje por Soldaomalamañao

Dícese que el término tiene orígenes romanos en la práctica y lingüísticos en el antiguo latín. Se compone del prefijo “com” que le imprime contundencia al otro vocablo que le prosigue “rumpere”, basándonos en la etimología del propio latín; en lo términos prácticos, era de esa manera como el pueblo llamaba a la ocurrencia desafortunada que sufrían los carros usados en las carreras, deporte muy popular en la antigua Grecia y Roma. Tal suceso, consistía en que los carros jalados por tres o más caballos, de pronto sufrían accidentes, cuando los equinos tomaban una ruta distinta, aún contraponiéndose a los arreos y el castigo del conductor, que teóricamente debían conducir por las vías adecuadas a los caballos; así, cuando un caballo se asustaba o desviaba su ruta durante el acelerado desplazamiento, la gente decía que había ocurrido “corruptio”, en tal o cual carro participante, con el consabido resultado de la volcadura o destrucción del vehículo. A decir de muchos, aquel desvío sin sentido por parte de los caballos, debería tener una explicación, los más sabios llegaron a responder que los caballos hacían eso por el simple hecho de ser bestias; sin embargo, fueron esos mismos sabios quienes opinaron que no habría que preocuparse tanto de la ocurrencia del fenómeno, ya que el caballo obedece a instintos propios de las bestias, pero sí había que preocuparse más cuando el fenómeno ocurría en los humanos, ya que a diferencia de las bestias la “corruptio” perseguía un beneficio y perjuicio, en pleno goce de uso de la razón. Motivo por el cual, incluso, se establecieron hasta sistemas de estudio para el fenómeno que a lo largo de toda la historia ha traído más perjuicios que beneficios, aún para sus propios protagonistas.

En los días que nos toca vivir, tenemos muestras abundantes del fenómeno que, ya acomodado a la idea y al lenguaje, conocemos como corrupción. Debo aclarar que el presente escrito tuvo que ser editado, después de ver el resultado del último evento deportivo ocurrido la noche de ayer sábado 12 de noviembre, en las Vegas, Nevada, sí, la pelea de box. Tal parece que el fenómeno ha permeado todos los campos de acción humana, en algunos casos hasta exhibir como muestra a sus protagonistas, tal y como ocurrió en la tercera pelea del pugilista mexicano Juan Manuel Márquez y el filipino Manny Pacquiao; puede ser que en ocasiones anteriores ya se haya dado éste evento y resultado, como lo dicen los propios analistas deportivos, pero la noche de ayer nos deja esas muestras humanas como ejemplos de que la corrupción abarca todo orden de géneros y en el momento menos esperado tenemos ahí su nefasto acontecer. En este caso específico del boxeo mundial, los jueces pierden toda credibilidad, desde mi punto de vista, independientemente de su personalidad que se sujeta a un tipo de prostitución de conciencia, cabe señalar que han de considerarse sus nacionalidades, en muchos casos marcados por un arraigo en lo racista, descriminatorio y xenófobo, no sin antes considerar la jugosa ganancia que correspondió a treinta y ocho millones de dólares para cada uno de los tres jueces, repartidos por el comité de apuestas, que nada tiene que ver con la justa deportiva. Es una zona de apuestas, que con esa desavenencia nos da una muestra de su seriedad, de ahí que se diga que a Las Vegas se va a perder y a soñar, hecho que cambiaría su designación a un concepto único: La Ciudad de la eterna corrupción.

Con esta última muestra de ejemplar corrupción transmitida a nivel mundial, me dirijo ahora a lo nuestro, un tema que da tristeza, causa impotencia, duele y golpea en lo más sensible de la conciencia. A esta corrupción no escapan nuestros jueces, nuestros administradores de la justicia, funcionarios públicos y todo aquel que tiene por misión desempeñar labores para el bien común de la sociedad. El efecto de la corrupción en estos menesteres se da desde la perspectiva de un abuso de poder, complementado con una conducta pésima, hasta un cambio no intencionado de en el cuerpo de los datos de alguna información, en éste último caso el autor es el menos beneficiado y deja la puerta abierta para la astucia perversa de la persona que su naturaleza le dicta aprovechar aquello en su beneficio personal y perjudicando al resto de sus congéneres. Hoy, sin embargo, debo reconocer, digerir y, hasta con pena, mostrar aunque sea de manera parcial, el fenómeno de la corrupción dentro de las Fuerzas Armadas. Lo hago en éste foro, con pleno uso de conciencia y con la esperanza de que se discuta más allá de los propios foreros, pues dentro de la competencia de lo militar, el suscrito ha realizado una serie de procedimientos para evitar caer en tan pernicioso fenómeno, pero lejos de ello el resultado ha sido proporcionalmente inverso a los actos denunciados. A lo largo de mi carrera militar, he aplicado la corrección disciplinaria correspondiente en el ámbito de mis posibilidades, y éstas medidas se han dado de distinta manera y apegadas a la ordenanza y legislación que nos compromete en el servicio, en cuyos resultados se pueden encontrar desde arrestos, hasta procesos judiciales con sentencias bien fundamentadas en nuestro Código de Justicia Militar, y no ha existido una distinción en su aplicación, incluso han ocurrido en áreas de otras especialidades. Nunca he desempeñado funciones de auditor, si acaso una que otra supervisión ordenada por la superioridad, en lo correspondiente a lo operativo y muy poco en lo administrativo y, sí, he sido enviado cuando las acciones correctivas deben aplicarse sin más demora. Aquí el caso es muy complejo, delicado y variado, amén de considerar de que no es un asunto nuevo, pero al menos que ya no debería de ocurrir en esas dimensiones.

Hace un es aproximadamente, me tocó operar en coordinación con una Unidad establecida en algún punto de la zona Noroeste. Ahí me puse a observar una cuestión que me pareció irregular, dado que ocurría con un elemento que tiempo antes ya había estado bajo mis órdenes directas. Antes debo precisar que un mando está exento de renunciar a la fatiga y al riesgo, el mando es un deber inmaculado para un Soldado profesional que se precia de ser hombre de bien y al servicio de una nación, por tanto no tenemos excusa para no cumplir con la gama de obligaciones que nos impone nuestra situación, nuestros juramentos son la fuerza del espíritu de lucha y es el honor de donde se obtiene el estímulo necesario para cumplir con exceso esos deberes; pero no así para el personal subordinado, en quienes en todo caso, es el mando el responsable de velar por su bienestar y proporcionarles los medios necesarios para el combate, con el fin de que las misiones se cumplan de manera satisfactoria, el comandante que no procede apegado a estos lineamientos, además de corrupto, es traidor, a la Patria, a su ética, su profesión y hasta a su persona. Éste elemento me saludó de manera efusiva (como ocurre con aquellos que han estado encuadrados en las unidades que he comandado), precisamente un domingo que se desempeñaba de servicio y que yo arribaba a la Unidad. Luego tuvimos algún servicio de patrullas, unos reventones contra halcones y varias actividades, pero me llamó la atención que había tres elementos –entre ellos el elemento al que me refiero– que no eran relevados, ni en sábados ni domingos y supuestamente se aplica la directiva de que el personal que participa quince días o más fuera de su matriz, debe de gozar de por lo menos tres días de descanso. Pues muy grande fue mi sorpresa al notar que una vez que terminamos las operaciones en el área, que duraron un poco más de mes y medio, y estos elementos estaban de guardia justo el domingo que les correspondía disfrutar en compañía de su familia. No aplicaba en este caso eso de “las necesidades de personal” puesto que la unidad está completa y hasta con excedentes en su orgánica. Pregunté al elemento porqué no estaba haciendo uso de su franquicia, él simplemente me respondió “el servicio Comandante, ya ve”. Para un Soldado mal amañado, como es el caso del suscrito, las cosas no quedan ahí, así que me puse a investigar y me encontré con el nefasto asunto de la corrupción. En el rol de servicios, que fue mi primera investigación, me encontré con personal que desde que causó alta no han salido de la unidad a operaciones y casi no montan de servicio los fines de semana, no hubo necesidad de preguntar más, ya que uno de los elementos de la oficina que maneja el rol, se le ocurrió comentar “es que el rol y las comisiones nada más se les nombran a los que no se mochan, comandante”. Bien, pues seguimos con la indagatoria –ya con mis elementos infiltrados entre el personal de la Unidad– y los resultados me han dejado un amargo sabor de boca. Esto se ha encontrado y persiste en las Unidades operativas del grandioso Ejército Mexicano:

El personal debe “mocharse” desde que entra al CACIR, primero con sus sargentos instructores, principalmente cuando se les hace el primer pago que abarca cuatro o cinco quincenas, descontando cantidades que van desde los $500.00 a los $1,000.00 por elemento. Sin duda esto ocurre por falta de supervisión y actitud de los comandantes. En mi caso, he estado presente cuando se les cubre cualquier pago y se asegura que el personal reciba completo el haber, además de otras previsiones en las que personalmente compruebo que no hubo coperachas ni nada. Según la Tropa entrevistada, esto ocurre en casi todos los CACIRes, y a quien no coopera se le aplican castigos y fatigas más allá de lo necesario, o si se quejan, son los sargentos los mismos que les agregan motes y castigos.
El problema no solo está en la Oficialidad y Tropa, encargados del adiestramiento básico, también los comandantes de Compañía, exigen “regalos” y cooperaciones para mantenimientos que deben realizarse con recursos que le son asignados a las Unidades, precisamente para el mantenimiento de las Instalaciones. Llegué a detectar a capitanes que no reportan a los desertores de manera oportuna, cobrando una o dos quincenas en nombre de éste personal, que es un delito que ya incluye la falsificación de firmas.
En muchas Unidades, al personal de reclutas, se les venden los uniformes, botas, chamarras y demás equipo, cuando existe un procedimiento para que todo ello les sea ministrado. Es otro asunto que debe resolver el comandante y si existe la deficiencia y su responsabilidad y se le debe aplicar el Código de Justicia Militar, el asunto alcanza hasta para los mandos territoriales.
Ya integrados a las Unidades, a los elementos se les continúa pidiendo la “mochada”, para no ser nombrados de servicio en fin de semana, no ser enviados a las operaciones de riesgo y estar en cierta forma “relax”, de tal suerte que tales servicios se cubren con el personal que no tiene para pagar la mochada porque debe enviar dinero a su familia, por tanto son los que menos gozan de los beneficios y muchos de ellos propensos a la deserción.
Existen robos al interior de las Unidades, que van desde carteras, hasta del mismo equipo, sin mencionar los celulares, que éstos últimos están prohibidos al interior de la Unidad, pero es un artículo necesario puesto que todos tenemos necesidad de comunicarnos, si hay mal uso, es responsabilidad también del comandante, puesto que deben buscarse alternativas para tener un respaldo en la comunicación personal, todo esto no es obvio para justificar los robos.

Todo ello está informado, el hecho de compartirlo aquí es para que el escrutinio público despierte la verdadera vocación de servicio de los mandos en todos los niveles. Por otra parte, es ésta una manera muy efectiva para que tanto las Inspección y Contraloría, como los demás organismos responsables, lleven a cabo su función de manera más efectiva, la objetividad de esto, son las directivas y medidas que por ende van a resultar. Hay una necesidad integral en las Fuerzas Armadas, debemos comenzar porque sea la corrupción el principal mal a erradicar. Es cierto que las políticas en materia de presupuesto, no están siquiera a la altura de las circunstancias vigentes, comenzando con el mal salario del personal, comprendido desde el grado de oficial hacia jerarquías subordinadas. Esto amerita una revisión seria, me atrevo a decir que de manera simultánea y paralela con la aprobación de la reforma a la ley de seguridad nacional, pues son asuntos simbióticos. No es cosa de alarmarse, lejos de ello, es un asunto para accionar, ya tenemos mucho en contra, como el fracaso anunciado por la HRW, que básicamente son sus acciones las que nos han llevado a ese que ellos llaman fracaso, el Soldado también es un humano que tiene derechos y por si fuera poco se aplica la justicia con mucho más rigor que en los tribunales civiles, que hoy han ablandado el sistema de corrección disciplinaria con su ingerencia. Es necesaria también una auditoría al ISSFAM, enfocada principalmente a responder las preguntas de los muchos por qué del personal en retiro, que en muchos casos no se les está pagando la asignación que les corresponde y hay personal que ha muerto en esta situación y en más de quince años, nunca se les cubrió el porcentaje que les corresponde a las perseverancias, esa auditoría es necesaria para refutarles en la cara a los magistrados que, en complicidad con los directivos del ISSFAM, han fallado en contra de los derechos del personal que ha entregado su vida al servicio de las armas, eso además de corrupción es traición a la patria. De no resolverse estos asuntos, pueden adquirir tal dimensión que en un determinado momento terminará por desbordarse, bien sea con la integración de éstos elementos a las filas de los criminales o bien, siendo ellos mismos una amenaza hasta para los propios políticos, administradores de la justicia y pueblo en general. Estamos a tiempo...

Saludos.
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Mensaje el 13/11/2011, 12:32 pm por Lanceros de Toluca

Otro punto donde se debe revisar muy a fondo, es con ayudantes de Compañia, quienes sacan sus agostos de las necesidades de la tropa ya sea para pedir vacaciones, licencias, permisos, incluso para las pinches solicitudes de cursos! Los despenseros (especialmente estos hijos de la chingada) quienes compran la comida de la peor calidad, poniendo las notas de la comida mas cara, ademas de que compran muy cara, para que la tropa quede hambreada, lo que la obliga a ir a los casinos a comprar alimentos, que a veces hasta tienen un precio del doble del valor real, lo que significa una enorme entrada de recursos inmorales a las arcas de esta porqueria de elementos.

Asimismo el pagador que no siempre da las notas completas, quienes no pagan las operatividades y se les embolsan ellos, que no reportan las deserciones y siguen cobrando...

Simplemente con decir, que cuando cause baja, fui al CUGAM por mis papeles 15 dias despues y para la Armada de Mexico... yo seguia en el activo O.o

Tambien con los 'pañoleros' (en el Ejercito les dicen creo que depositarios y armeros) quienes para que tengas un buen equipo, unas botas, una chamarra o un barbiquejo nuevos, debes de darles para su cherry, si necesitas un portafusil decente, igual, son muchas cosas

El colmo lo vi en mi unidad, cuando nos obligaron a todos a comprar un uniforme 'de deportes' con un costo de 300 pesos, cuando esa misma ropa costaba 100 por fuera, si multiplican 200 x los 600 elementos que son parte de un Batallon ($12000), se daran cuenta de la situacion. Y esa orden vino directo del Mando del Batallon, so pena de arresto por desobedecer una disposicion del Mando

Ahora con las mujeres surgio un asunto especial. En mi unidad hay mujeres, tanto en su organica, como por el hecho de que los CCRAM se realizan ahi, Y en esa area es donde van las mujeres y se han dado casos en que mujeres se 'palanquean' a cambio de todos-sabemos-que (al comandante del SPL le parece muy agradable) y resulta que estas mujeres empiezan a realizar faltas a la disciplina, contenstan a sus superiores, llegan a desobedecer y resulta que los arrestos "nunca proceden". Incluso han habido casos en los que a los propios instructores se les quita de su lugar porque disciplinan a las reclutas y estas 'se quejan' y el que termina fuera es el instructor. yo vi personalmente un par de casos de este tipo.

Yo ya no pertenezco al Instituto Armado y obviamente no meti informe porque (obviamente) esos pasan por el propio mando al que quiero denunciar, lo que significaria un auto-gol. Y ya saben que en una de esas hay un error en el adiestramiento, a la gente se les van los tiros o te mandan al frente de la estaca y eso no es bueno.

Pero incluso hubo gente que metio informes directamente en Tribunales Militares y dichos dizque Capitanes (jefes, en el Ejercito) no recibieron sancion alguna, pues lo que pasa cuando tienes 'amigos'




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