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La Republica de Yucatan

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Lanceros de Toluca
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La Republica de Yucatan

Mensaje por Lanceros de Toluca el 1/10/2011, 7:49 pm

República de Yucatán

Proyecto
La República de Yucatán fue un Estado que existió en el siglo XIX y abarcaba los actuales estados mexicanos de Campeche, Quintana Roo y Yucatán, que en tiempos de la dominación española constituían el territorio virreinal de Yucatán, dependiente de la Nueva España. Generalmente al hablar de la República de Yucatán se hace referencia a la Segunda República.

En este período de autonomía uno de los logros más importantes del pueblo yucateco fue redactar una de las constituciones más avanzadas de su tiempo, la Constitución de 1841 que emplea por primera vez en América Latina términos que aún se conservan en las leyes actuales: se mencionan las garantías individuales, libertad religiosa y la figura jurídica del amparo. Durante el período de la II República se vivió una terrible crisis originada por la Guerra de Castas, que obligó a los gobernantes yucatecos a pedir ayuda militar a México a cambio de la reincorporación de Yucatán al territorio mexicano.

Época colonial en Yucatán e independencia de España

Intendencia de YucatánEn el año de 1617 Yucatán fue considerada una Capitanía General, que dependía de la Nueva España, pero debido a su situación geográfica se mantuvo con ciertas libertades. Durante el virreinato español la provincia y capitanía de Yucatán abarcaba los territorios actuales de Campeche, Quintana Roo, Tabasco, Yucatán, también le correspondía nominalmente los territorios del norte del Petén y el actual Belice. En 1786 la Corona Española implementa el régimen de intendencias y el territorio cambia su nombre a Intendencia de Yucatán conservando sus mismos territorios.

Por su lejanía geográfica del centro de la Nueva España, en especial de la Ciudad de México, Yucatán no se vio afectado militarmente por la guerra de independencia de México, aunque ya había un espíritu libertador en los yucatecos ilustrados. Lorenzo de Zavala, uno de los sanjuanistas, en 1820 formó la Confederación Patriótica, dentro de ésta hubo un cisma y quedaron dos grupos: quienes apoyaban al gobierno español y la Constitución de Cádiz y otro encabezado por Zavala buscaba la independencia absoluta de España. Mariano Carrillo Albornoz, en ese entonces gobernador, obligó a Zavala y Manuel García Sosa a ser diputados de las Cortes y los envió a Madrid, mientras los otros liberales eran puestos en prisión sin que Zavala se diera cuenta.

Mientras esto ocurría en Yucatán se proclamó el Plan de Iguala y Echeverri, sucesor de Carrillo Albornoz, proclamó la independencia de la península y envió a dos representantes a negociar la incorporación de Yucatán al Imperio Mexicano. La incorporación al Imperio ocurre el 2 de noviembre de 1821.

Una vez declarada la independencia del Imperio Mexicano, Agustín de Iturbide fue nombrado Presidente de la Regencia; debido a su gran popularidad y prestigio. y la Junta Provisional le dio autoridad plena. Las elecciones para el Congreso Constituyente se realizaron en diciembre de 1821 y enero de 1822. No existe un registro exacto de cuantos diputados fueron electos, se dan cifras de 126, pero cómo Guatemala, Honduras, Nicaragua, Chiapas, Yucatán se habían adherido al plan de Iguala se les dio unos 52 diputados.

José Joaquín Fernández de Lizardi, El Pensador Mexicano, propuso el derecho de Agustín de Iturbide de ser emperador, El 19 de mayo de 1822 Valentín Gómez Farías presenta una propuesta firmada por 42 diputados para proclamarlo emperador, aduciendo los extraordinarios servicios del libertador. Las masas también apoyaban el nombramiento. Lorenzo de Zavala, republicano y liberal se opuso y señaló que los partidarios de Iturbide fueron: el Clero, la nobleza del país, el ejército en su mayoría y el pueblo que no veía en él más que al libertador. Su coronación se llevó a cabo el 21 de julio de 1822 en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.

Primera República de Yucatán y el pacto federal con México
A partir de que México se declaró independiente, un grupo de notables ciudadanos yucatanenses dio por celebrar reuniones en la iglesia de San Juan ubicada en Mérida Yucatán para comentar las noticias referentes a la guerra de independencia que se desarrollaba en el centro de México.

A partir de la promulgación de la Constitución de Cádiz en 1812, el grupo creció y se integraron al grupo fundado por don Vicente María Velázquez, capellán de la iglesia de San Juan, Manuel Jiménez Solís, Lorenzo de Zavala y Dn. José Matías Quintana, padre de don Andrés Quintana Roo. Ese grupo sería conocido como "los sanjuanistas".

En el año 1814 el rey Fernando VII abolió la constitución de Cádiz y quienes se reunían en la iglesia de San Juan fueron perseguidos y algunos de ellos capturados. Los "sanjuanistas" que fueron capturados fueron; Lorenzo de Zavala, José Francisco Bates y José Matías Quintana.

La condición de Yucatán era similar a la de la Capitanía General de Guatemala y se adhirió al efímero imperio de Iturbide para obtener su libertad de España. El Imperio estaba siendo combatido por un caudillo veracruzano llamado Antonio López de Santa Anna, quien defendía la bandera republicana, Agustín I se vio obligado a abdicar y abandonó el país. Cuando el Imperio Mexicano fue disuelto y se conformó la República, Yucatán decidió sumarse al nuevo pacto federal mexicano ya de una manera más seria y menos interesada; sumándose al nuevo pacto, siempre y cuando la nueva república fuera una entidad federativa y las decisiones del centro "no afectaran la felicidad de los yucatecos". A don Lucas Alamán le extrañó que Yucatán condicionara su unión, y púsole el adjetivo de anarquista, siendo la contestación que sólo de esa manera se unirían a la federación y de ninguna otra forma.

La primera república federal mexicana abarco de los años 1824 a 1835 y Yucatán formaba parte de esa federación. El 29 de mayo de 1823 se unió a la Confederación Mexicana como República Federada, naciendo así la I República de Yucatán, tal como aparecen en los decretos del Congreso Yucatanense.

El término República aplicado al territorio de Yucatán, apareció por primera vez en la Constitución Política de Yucatán de 1825:

"Que Yucatán jura, reconoce y obedece al gobierno de México, siempre que sea liberal y representativo; pero con las condiciones que siguen: 1a.- Que la unión de Yucatán será la de una república federada, y no en otra forma, y por consiguiente tendrá derecho a formar su Constitución particular y establecer las leyes que juzgue convenientes a su felicidad...".

Al adoptar México un gobierno centralista, en al año de 1835 desapareció la condición de república federada que correspondía a Yucatán, y desapareció la I República de Yucatán. Esto trajo gran descontento a la población de la península. Se empezó a pensar el posibilidad de II República, pero ya independiente de México, sin pertenecer en forma alguna a éste (ni como estado, provincia, territorio o república federada).


Antecedentes de la II República de Yucatán

Caso texano

Texas fue colonizado desde la época del virreinato por colonos anglosajones, este decreto fue expedido para tratar de poblar los territorios del norte de la Nueva España, la única condición que la Corona Española puso, fue que los colonos fueran católicos. El país de origen de estos nuevos colonos era la Unión Americana. Al independizarse México de España, la provincia de Texas pasó a formar parte de México pero con un gran número de colonos de origen estadounidense.

Por ese tiempo el gobierno de Estados Unidos estaba convencido de la doctrina Monroe, expandiendo sus territorios al sur y al oeste. Coincide por esa época que México se vuelve centralista y esto no agradó a los texanos anglosajones, quienes decidieron pedir ayuda militar a Estados Unidos para independizarse. Había conflictos internos en México para ver quien gobernaba al país y eso lo tenía muy mermado. Con apoyo estadounidense logró consumarse la independencia de Texas y se erigió como república: curiosamente el primer vicepresidente de la República de Texas fue Lorenzo de Zavala, un mexicano nacido en Yucatán y antiguo miembro de los sanjuanistas en su tierra natal, diputado por Yucatán en las Cortes de Cadiz, ministro de Hacienda con Vicente Guerrero, etc.

A la postre la República de Texas acabaría integrándose a los Estados Unidos de América como un estado más.

Caso de Centroamérica

Cuando la Nueva España obtuvo su independencia de la Corona española en 1821, surgió el I Imperio Mexicano , siendo coronado emperador Agustín de Iturbide. Aprovechando la inercia libertadora, algunas regiones se incorporaron al nuevo Imperio como Centroamérica, para separarse poco tiempo después. Este fue el caso de Guatemala, aunque la región de Chiapas, que pertencía a la Capitanía General de Guatemala después de una votación, se incorporó al territorio mexicano

Conflicto cultural con México

Yucatán era un territorio con una forma de pensar muy diferente a la del resto del país. Se atribuye a varias causas, como el pasado prehispánico de ambos: México heredero de una cultura azteca, Yucatán heredera de los mayas; México conquistado por Hernán Cortés, Yucatán por Francisco de Montejo.

Yucatán fue siempre un territorio con ideas más liberales; fue el primer estado de México que decretó la libertad religiosa y defendía arduamente el federalismo.

Federalistas y centralistas en disputa por el poder en México.
La Constitución Federal mexicana de 1824, fruto del gobierno republicano que surgió después del imperio iturbidista, satisfacía plenamente los ideales yucatecos, pues definía a los estados como entidades soberanas y con poder de autogobierno, aunque reunidos en la nación mexicana.

En México había dos corrientes políticas que se disputaban el gobierno de México en esa época: Los federalistas que defendían la división de los tres poderes y los centralistas que centraban toda autoridad en el Presidente de la República.


Los federalistas gobernaron en Méxido desde el nacimiento de la república mexicana hasta 1835, durante este periodo Yucatán estuvo adherido a México como una república federada y autogobernada, fue una época de relativa tranquilidad en las relaciones entre México y Yucatán.

En 1835 los centralistas tomaron el poder de México y desde la Ciudad de México se nombró al gobernador de Yucatán. Además, el gobierno central mandó a luchar a los campesinos yucatecos la guerra contra Texas; esto deterioró la economía yucateca e indignó al pueblo en general. Los federalistas yucatecos se levantarían contra el nuevo gobierno mexicano, ahora de ideología centralista.


Yucatán independiente, Segunda República

Los yucatecos alegaron que México al dejar de ser una federación rompía su pacto con Yucatán y no formaba más parte de México, pues se habían violado las cláusulas de la incorporación de la península.

Los federalistas yucatecos soportaron la situación solamente cinco años, en Yucatán se empezó a formar un ejército federalista en forma secreta para tratar de repeler a los centralistas.


Declaración de independencia

El ejército federalista de Yucatán comandado por el capitán Santiago Imán tomó la ciudad de Valladolid, y el 12 de febrero de 1840 emitieron un acta, donde se establecía que el federalismo debía ser restaurado como forma de gobierno para combatir la pobreza en el territorio. El acta exigía el reestablecimiento de la Constitución Mexicana de 1824.

Seis días después, en presencia de las tropas de la guarnición de Mérida (capital de Yucatán) al mando de Anastasio Torrens, y una gran cantidad de simpatizantes, se firmó el acta en la que se apoyaba al movimiento triunfante de Valladolid y se proclamaba la independencia del territorio yucateco, hasta que el gobierno centralista mexicano reconociera que el Estado de Yucatán era libre e independiente y se reestableciera la Constitución Federal de 1824. El 6 de junio de 1840, la ciudad de Campeche (entonces perteneciente a Yucatán) se rindió a los federalistas tras un sitio militar. El gobierno centralista de México le declaró la guerra a Yucatán.

El 16 de marzo de 1841 estando en junta el primer Ayuntamiento Constitucional de Mérida, irrumpió en la sala un grupo de personas encabezadas por Miguel Barbachano y Terrazo (futuro gobernante de Yucatán). Sin violencia y sin armas solicitan al Cabildo que se haga la petición al Congreso, requiriendo la independencia de Yucatán. Al aceptar el Ayuntamiento se desató la euforia del grupo y se dice que hubo un atronador y unánime aplauso. Dentro de esa euforia algunos miembros del grupo arriaron la bandera mexicana, sin medir las consecuencias, y enarbolaron en su lugar un pabellón que se llamó yucateco. Oficialmente unos días después se removió el lábaro mexicano de barcos y edificios en favor de La Bandera Yucatanense.

El primero de octubre de 1841, la Cámara de Diputados local aprobó el Acta de Independencia de la Península de Yucatán. El primer artículo decía lo siguiente:

El pueblo de Yucatán, en el pleno uso de su soberanía se erige en república libre e independiente de la nación mexicana.

Constitución yucateca de 1841

La Constitución de Yucatán fue una muy novedosa para su época. Algunas de sus innovaciones fueron las siguientes:

Garantías individuales: derechos fundamentales de todos los habitantes del estado ya fueran nacionales o extranjeros.
Declaraba la libertad de culto en el artículo 79: "a ninguno podrá molestarse por sus opiniones religiosas, y tanto los que vengan a establecerse en el país, como sus descendientes, tendrán garantizado en él el ejercicio público y privado de sus respectivas religiones". Aunque la religión de estado seguía siendo la católica.
Establecía un jurado popular en su artículo 69.
Suprimía fueros civiles o militares en el artículo 73.
La innovación más importante y que heredó a las leyes mexicanas es la figura del amparo consagrada en el artículo octavo y en la fracción I del artículo 62.


Santa Anna, presidente de México

Don Andrés Quintana RooMientras esto ocurría en Yucatán en la ciudad de México el gobierno del presidente Anastasio Bustamante estaba muy debilitado por los constantes levantamientos armados de la época, Había un caudillo rebelde que habría de tomar el gobierno de México: Antonio López de Santa Anna. Santa Anna congregó a todos los rebeldes en Tacubaya y ocupó la presidencia de la República en octubre de 1841 y radicalizó mucho más la postura centralista de su gobierno. Yucatán no apoyó dicho movimiento, cumpliendo el acuerdo de no obedecer los mandatos mexicanos hasta que hubiera un gobierno federal.

Santa Anna, el nuevo presidente, comisionó a Andrés Quintana Roo —oriundo de Mérida—, para establecer un diálogo con las autoridades yucatecas y el Congreso Yucatanense con el fin de que se reincorporasen a México. La labor de Quintana Roo rindió frutos y se firmaron los tratados del 28 y 29 de noviembre de 1841. En ellos se manifestaba que Yucatán conservaría sus leyes y aranceles de aduanas, así como la libre introducción de mercancías a los puertos de la República, entre otras ventajas para Yucatán.

Violación de los tratados de Andrés Quintana Roo.

Ya en la Ciudad de México, sede del gobierno centralista de Santa Anna, los tratados de Andrés Quintana Roo y Yucatán fueron ignorados. El gobierno centralista exigía que Yucatán se uniera a México y aceptara plenamente el Plan de Tacubaya, y que el territorio yucateco debía de someterse a todas las leyes del Congreso constituyente establecido por el dictador veracruzano. Se exigía además que Yucatán rompiera toda relación con Texas, pues México estaba en guerra contra los texanos. Se intentaron varias vías diplomáticas, pero todo fracasó.

Invasión armada a la Península

Al fallar en su intento por someter a Yucatán el general Santa Anna envió fuerzas militares a la península para abatir a los federalistas. En agosto de 1842 se presentó una escuadra militar mexicana en las costas de isla del Carmen (actual Ciudad del Carmen, Campeche) conformada por cuatro buques de guerra comandada por el capitán Tomás Marín, exigiendo la reincorporación de Yucatán a la República Mexicana. A los pocos días tomaron la ciudad sin encontrar resistencia militar.

El acceso entre México central y Yucatán era forzosamente por barco, debido a que no había vías de comunicación terrestre. Además por la forma del país, es mucho más rápido llegar de Ciudad de México a Yucatán por mar saliendo de Veracruz, pues se traza una vía recta, mientras que por tierra la distancia aumenta considerablemente.

El ejército santannista fue reforzado por cuatro mil hombres traídos de Veracruz y avanzaron a su siguiente objetivo: Campeche, ciudad que estaba protegida por sendas murallas para defenderse de los ataques piratas. Tomaron la ciudad de Champotón (en el actual estado de Campeche), y tras varios intentos de tomar Campeche decidieron ir sobre la capital, Mérida. Desembarcaron en el puerto de Telchac y tomaron una por una las ciudades de Motul, Tixkokob y Tixpéhual.

Los ejércitos mexicanos llegaron a la hacienda de Pacabtún en las inmediaciones de Mérida, cuando se enteraron que los yucatecos ya tenían preparada la defensa de Mérida y contaban con el refuerzo de once mil indios mayas. El 24 de abril de 1843 el general Peña y Barragán (centralista mexicano), se rinde y se compromete a retirar sus tropas por mar hacia Tampico.

Reincorporación temporal a México

Santa Anna se rehusó a reconocer la Independencia de Yucatán del territorio mexicano y prohibió la entrada de barcos con bandera yucateca al territorio mexicano, prohibiendo también el tránsito de barcos mexicanos a Yucatán. Esto anuló todo el comercio de la península con México. Al romper los lazos comerciales con el centro del país mexicano, la economía yucateca se vio profundamente afectada. La economía yucateca estaba muy lastimada y sin el comercio con México se daba una situación muy difícil. Barbachano al saber que había derrotado a Santa Anna en el ámbito militar, decidió negociar con el gobierno centralista.

Yucatán puso sus condiciones al gobierno central y el conflicto encontró solución en el gobierno de Santa Anna, quien el 5 de diciembre de 1843 firmó unos convenios que otorgaban a Yucatán autonomía plena, pero reintegrándose a México con ese carácter excepcional. Se había logrado la reincorporación a México con un carácter excepcional diferente a la del resto de los estados, se reanudó el comercio entre los puertos yucatecos y los puertos mexicanos.

El territorio de Yucatán era una entidad soberana y con la facultad de elegir a sus gobernantes en su propio territorio, situación que no ocurría en el resto de los estados de México. La situación duraría poco, pues el gobierno nacional dispuso en febrero de 1844 que las leyes excepcionales en Yucatán eran improcedentes y esto generó gran desconfianza en la península. El presidente José Joaquín Herrera organizó su gobierno bajo un régimen centralista y al revisar los convenios con Yucatán se argumentó que eran contrarios a las Bases Orgánicas de su gobierno.

A finales de 1845 el Congreso Mexicano reprobaba los convenios de diciembre de 1843, los yucatecos sabían que se aboliría el carácter excepcional de su unión con México.

Segundo periodo de separación

La actitud del presidente mexicano Herrera originó que el primero de enero de 1846, la Asamblea Departamental de Yucatán, declarara la Independencia de Yucatán del territorio mexicano una vez más. Yucatán tenía diferentes conflictos pues además del conflicto con México al interior había división entre los propios yucatecos: los de Mérida y los de Campeche

Por un lado estaban los partidarios de Mérida liderados por Miguel Barbachano y por otro lado los partidarios de Campeche, cuyo líder era Santiago Méndez. A esto hay que sumar un tercer conflicto que era la fuerte presión que el gobierno local hacía a los indígenas: siendo la carne de cañón en la guerra contra México y los impuestos excesivos que les cobraban.

Mérida contra Campeche y la invasión estadounidense

El 25 de septiembre de 1846 el gobierno mexicano derogó las leyes de 21 de febrero y reconoció los tratados de 1843 entre México y Yucatán, se reestablecía la Constitución mexicana de 1824 y se devolvía al país un carácter federalista. En Mérida la noticia fue recibida con gusto y estaban dispuestos a reincorporarse a la federación mexicana el 2 de noviembre de 1846. La reacción campechana no se hizo esperar y su cabildo se manifestó en contra de la reincorporación alegando que México estaba en conflicto con Estados Unidos. La invasión de Estados Unidos a México sería unos meses después en 1847.

La rivalidad entre los caudillos Méndez (facción campechana) y Barbachano (facción meridana) llegó a tal punto que a comienzos de 1847 Yucatán contaría con un gobierno en Campeche y con otro gobierno en Mérida. La flota estadounidense tomó Ciudad del Carmen en octubre de 1846, esto afectaba las exportaciones de Campeche. Los campechanos optaron por la neutralidad en la guerra con Estados Unidos para recuperar el control de sus puertos; Campeche entonces se pronunció contra el gobierno de Mérida el 8 de diciembre de 1846, los campechanos usaron a los indígenas para poder tomar el control de la península sembrando terror y consternación a lo largo del estado. El 21 de enero de 1847 la capital se traslada a Campeche y toman el gobierno de la península, al mando de Santiago Méndez.

Washington

El gobierno campechano de Yucatán envió a Washington una delegación para evitar el bloqueo del resto de los puertos de la península. Manifestaron la posición neutral de Yucatán en la guerra de México con Estados Unidos, argumentando que no tenían que apoyar a México debido a las injusticias cometidas con ellos por parte de los gobiernos centralistas mexicanos y que para ellos el comercio con el Golfo de México era fundamental. El juez José Rovira fue enviado por los campechanos a Washington con la encomienda del bloqueo de los puertos, llegándose al grado de ofrecer la anexión de Yucatán a los Estados Unidos.

La Guerra de Castas

Los mayas estaban hartos de la situación en que vivían y el 30 de julio de 1847 se levantaron en armas contra la población blanca y mestiza. Fue en Tepich donde estalló la rebelión de los mayas que había de durar más de 55 años, aún cuando los problemas de fondo que que lo originaron continuarían siendo motivo de inquietud hasta 1937. En 1848 la guerra de castas había cundido por toda la península y parecía que los indígenas podían exterminar a la población blanca y mestiza.

Aprovechando la experiencia bélica que habían adquirido en las continuas guerras civiles del Estado, planearon el movimiento rebelde Manuel Antonio Ay, cacique de Chicimilá; Cecilio Chi cacique de Tepich, y Jacinto Pat, cacique de Tihosuco.

Primeramente éstos se dedicaron a hacer proselitismo entre los naturales de los demás pueblos y, descubierto en sus maniobras, Manuel Antonio Ay fue aprehendido, procesado, condenado a muerte y ejecutado en la plaza de Santa Ana de la ciudad de Valladolid, el 26 de julio de 1847.

En vista de tales acontecimientos, los otros jefes de la rebelión anticiparon su estallido. Cecilio Chi tomó a Tepich, donde dio muerte a todos los vecinos de raza blanca, salvándose solamente uno, que fue a Tihosuco a dar cuenta del hecho.

El gobierno actuó rápidamente contra los indígenas, sin discriminación alguna: aprehendió y sacrificó a los caciques de Motul, Nolo, Euán, Yaxkukul, Chicxulub, Acanceh y otros sitios, pero las poblaciones del Sur y el Este fueron cayendo en poder de los rebeldes, que dieron muerte a los habitantes e incendiaron los caseríos.

El 21 de febrero de 1848, una vez que habían tomado Peto, Valladolid, Izamal y otros 200 pueblos, los indígenas, al mando de Venancio Pec, asaltaron Bacalar, dando muerte a la mayoría de sus habitantes. Sólo pudieron salvarse quienes en la oscuridad huyeron hacia la Honduras Británica, instalándose en la población de Corozal y en sus vecindades, donde aún permanecen un gran núcleo de descendientes de mexicanos.

Santiago Méndez ofreció la soberanía yucateca a cambio de auxilio militar, al gobernador de la isla de Cuba, al almirante de Jamaica, a los ministros de España e Inglaterra, pero nadie atendió sus súplicas. El gobierno de Méndez no pudo controlar la situación y una comisión en Washington hizo un ofrecimiento formal para que Yucatán fuera anexado a Estados Unidos. Al presidente James Knox Polk le agradó la idea y pasó la Yucatan Bill al Congreso estadounidense, pero fue desechada por éste.

El levantamiento era tan grande que la población no-indígena de Yucatán corría el riesgo de desaparecer. Fue entonces cuando el jefe rebelde, Jacinto Pat, acuartelado en Tzucacab puso condiciones para terminar con la guerra:

Que se le reconociera como Jefe Supremo de todos los indígenas de la península.
Que los mayas pudiesen hacer sus siembras de maíz en las tierras baldías, sin pago alguno, y
Que fuera abolida toda contribución personal de los indígenas.
Finalmente, el 19 de abril de 1848, cuando sólo le quedaban al gobierno yucateco de la ciudad de Mérida, algunas poblaciones de la costa y el camino real a Campeche, representantes del gobernador Miguel Barbachano y del cacique Jacinto Pat, firmaron el Convenio de Tzucacab, según el cual quedó abolida la contribución personal, reduciendo a 3 reales el derecho de bautismo y a 10 el de casamiento; autorizados los indios a rozar (quemar) los montes para sus sementeras, a no pagar arrendamiento; dispensados los acreedores de sus deudas y reintegrados todos los fusiles que se les habían requisado.

Los artículos 5 y 6 del convenio reconocían que Barbachano y Pat serían gobernadores vitalicios, el primero de los españoles y mestizos, y el otro de los cacicazgos indígenas. Cecilio Chi, que ejercía la jefatura de los mayas del Este, o sea las tierras de Quintana Roo, pugnaba por el exterminio total de los blancos y rechazó el convenio.

El gobierno yucateco logró recuperar parte del territorio perdido: las ciudades de Izamal, Tunkás, Ticul, Tekax, Sotuta, Cantamayec y Yaxcabá; así como Tihosuco, Calotmul y Valladolid, con el auxilio de tropas de la república mexicana. La muerte de Marcelo Pat, hijo de Jacinto, obligó a éste a abandonar la lucha. La guerra de Castas se prolongó hasta el siglo XX

Reincorporación definitiva a México
Méndez decidió regresar el gobierno de Yucatán a Miguel Barbachano por la crisis provocada por la Guerra de Castas, y éste tomo posesión en abril de 1848. Lo primero que hizo Barbachano como gobernador fue informar al gobierno de México, que residía en la ciudad de Querétaro, de la angustiosa situación de la guerra de castas y solicitar auxilio económico y militar.

El Presidente mexicano, José Joaquín Herrera, vio con buenos ojos a Barbachano, y el 14 de julio de 1848 le dio a Yucatán 150.000 pesos (de los 3 millones que EEUU diera como indemnización a México por la guerra). Y les envió envió armas y municiones a Yucatán. El Gobierno mexicano dirigió el siguiente mensaje a Barbachano:

Inútil fuera Sr. Gobernador que después de haber expuesto a V.E. los deseos de la nación, los sentimientos de los representantes, y la conducta del Gobierno respecto de Yucatán, yo me extendiera con el propósito de convencer la intensidad del interés que excita la suerte de ese Estado y la decisión del Gobierno por salvarlo. Para la actual administración todas las desgracias pasadas no deben recordarse sino como una lección severa que a todos nos indica el deber de reparar tanto infortunio. El Exmo. Sr. Presidente no ve en Yucatán más que una parte y muy interesante de la Unión; ni en sus ciudadanos más que hermanos nuestros entregados a la furia implacable de los salvajes
La rebelión indígena fue sofocada en agosto de 1848 (sin que esto significara el fin de la guerra de castas); y el 17 de agosto del mismo mes, Barbachano decretó la reincorporación a la confederación de México y el reestablecimiento de la Constitución de Yucatán de 1825.

Bandera yucatanense



Menéndez de la Peña, historiador, describe así la bandera de Yucatán.

La bandera yucateca se dividió en dos campos: a la izquierda, uno de color verde, y a la derecha, otro con tres divisiones, de color rojo arriba y abajo y blanco en medio. En el campo o lienzo verde de la bandera se destacaban cinco hermosas estrellas que simbolizaban a los cinco departamentos en que se dividía Yucatán por Decreto del 30 de noviembre de 1840, a saber: Mérida, Izamal, Valladolid, Tekax y Campeche.

Nótese que los colores de la bandera yucateca son idénticos a los de la bandera mexicana, y de las cinco estrellas hay diversas versiones, no solo la arriba mencionada.

Himno de Yucatán

Este apartado tiene por objeto explicar que el actual Himno de Yucatán enseñado a los escolares nada tiene que ver con la República de Yucatán descrita en este artículo.

Yucatán fue el primer estado de la Federación Mexicana que tuvo su propio Himno. Aunque este himno es una loa a las glorias militares mexicanas y no habla de una separación de Yucatán.

El título original de esta pieza fue Himno Patriótico, la letra fue un poema de Manuel Palomeque Solís y esta inspirada en el triunfo de México sobre Francia en la guerra de intervención. Fue recitado por vez primera el 4 de julio de 1867, nótese que esto es veinte años después de los acontecimientos de la II República de Yucatán y más de cuarenta años después de la primera república de Yucatán, el himno se recitó después de anunciado el fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo. Este acto fue presidido por Agustín O’Horán Escudero, gobernador interino, por estar enfermo en ese entonces el gobernador general Manuel Cepeda Peraza.

El músico y compositor José Jacinto Cuevas fue quien musicalizó las estrofas que, en la noche del 15 de septiembre de 1867, fueron ejecutadas en la Plaza de Armas con motivo de la celebración de las fiestas de Independencia de México del dominio español. El Himno fue cantado por el tenor Ramón Gasque.

A la letra original del himno se le hicieron algunos cambios, a cargo de José García Montero, quien según apunta la Enciclopedia Yucatanense <>.



http://es.wikipedia.org/wiki/Rep%C3%BAblica_de_Yucat%C3%A1n

    Fecha y hora actual: 13/12/2017, 12:34 pm