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Dependencia Europea del gas Ruso en conflicto por su paso por Ucrania

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Aardvark
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Re: Dependencia Europea del gas Ruso en conflicto por su paso por Ucrania

Mensaje por Aardvark el 4/11/2015, 10:47 am

Pues si pero también hay que construir la infraestructura para llevarlo hasta allá, y como en el caso de los gringos ya han mostrado no tener suficientes terminales de distribución ni buques con capacidad LNG para causar un cambio significativo. Según hasta donde tengo entendido, Finlandia, UK, Francia, EEUU, Corea del Sur, China y otros países andan buscando construir mas "tanqueros" pero nada más para el corto plazo no da y eso que los pidieron hace años.

Mas o menos a los Japoneses les anda pasando lo mismo y eso que llevan años importando Gas solo que no de América del Norte.
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Von Leunam
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Re: Dependencia Europea del gas Ruso en conflicto por su paso por Ucrania

Mensaje por Von Leunam el 7/6/2016, 12:50 pm

Rusia vuelve a plantear la construcción de dos gasoductos para exportar a Europa por el mar Negro



Rusia considera de nuevo dos proyectos de construcción de gasoductos para la exportación a Europa por el mar Negro, que había descartado airadamente en los últimos dos años, según confirmó el martes el presidente Vladímir Putin.

Los gasoductos en cuestión, planeados como alternativa al tránsito de combustible por Ucrania, son la Corriente del Sur (hasta Bulgaria y de allí a Serbia, Hungría e Italia), y el Gasoducto Turco (hasta Turquía y de allí a Grecia y el sur de Europa), que sustituyó al primero cuando aquel fue cancelado por Rusia el 1 de diciembre de 2014.

“En lo que se refiere a rutas de exportación por el mar Negro, hay dificultades políticas con Turquía, como se sabe, pero no hemos renunciado definitivamente a ningún proyecto, ni a la Corriente del Sur ni al Gasoducto Turco”, manifestó Putin en respuesta a una pregunta sobre energía durante la rueda de prensa con el jefe del gobierno israelí Binyamin Netanyahu. “Necesitamos sólo una posición clara de la Comisión Europea, clara y comprensible, y eso no se da en ninguno de estos proyectos”, afirmó el presidente ruso. Putin se entrevistará con el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker la semana próxima en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo y todo parece indicar que el tema saldrá a relucir durante la cita.

El 1 de diciembre de 2014 en Ankara, en compañía de su colega turco Recep Tayyip Erdogan, Putin anunció que Rusia abandonaba la corriente del Sur, debido a la posición “no constructiva” de la Comisión Europea y la falta de permiso por parte de Bulgaria.

“Redirigiremos el flujo de nuestros recursos energéticos a otras regiones del mundo, incluyendo proyectos de liquefacción de gas natural avanzados y de rápida realización”, dijo entonces el dirigente ruso. Moscú y Bruselas discrepaban entonces sobre el cumplimiento del tercer paquete energético de la UE, que prohíbe a una compañía ser productora de gas y al mismo tiempo propietaria del sistema de transporte. El Gasoducto Turco, que preveía un centro de distribución desde la frontera entre Turquía y Grecia, quedó congelado en noviembre de 2015 después del incidente en el que Ankara derribó un avión de combate ruso Su-24 en la frontera con Siria.

Últimamente ejecutivos relacionados con el sector del gas hicieron declaraciones indicando la posibilidad de recuperar proyectos de transporte de gas abandonados e incluso de modificarlos con nuevos elementos o acortando las distancias, por ejemplo, mediante la construcción desde Crimea. Semejante ruta, sin embargo, sería difícilmente aceptable por la comunidad internacional, que no reconoce la anexión de la península.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/06/07/actualidad/1465318966_745742.html
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Re: Dependencia Europea del gas Ruso en conflicto por su paso por Ucrania

Mensaje por Von Leunam el 28/3/2017, 10:06 pm

LA TITÁNICA LUCHA PARA LIBERARSE DE RUSIA

Letonia se enfrenta a un gran dilema. El país báltico, de dos millones de habitantes, es el único de la Unión Europea (UE) que aún depende al 100% del suministro de gas de Rusia, un poderosísimo vecino con el que las tensiones políticas se han agudizado desde la anexión de Crimea en 2014. El próximo 3 de abril, el mercado gasístico del pequeño país será liberalizado y podrá por fin beneficiarse de otras fuentes de energía y dejar de depender sólo de la voluntad de Moscú. Este giro responde a los compromisos de Bruselas de construir una Unión Energética, pero ¿cuáles serán las consecuencias? El dilema está entre ser más independiente de Rusia o pagar menos por el gas y seguir, por tanto, atado físicamente a través de los gasoductos soviéticos a Moscú.

El invierno en este rincón de la UE es largo, y así lo demuestra la incesante ventisca que este marzo aún cubre de blanco la autopista que conecta Riga, la capital, con el resto del país. A hora y media en un tren de los años de la Guerra Fría, emerge aislada entre pinos Inčukalna, la única planta de almacenaje subterráneo de gas ruso en los bálticos, considerada por ello un "tesoro nacional" desde su construcción bajo el yugo soviético en 1968, presume Andra Ješinska, directiva en Conexus Baltic Grid. Esta compañía gestiona desde principios de año la infraestructura y los gasoductos del país, mientras la empresa privada Latvijas Gāze se encarga en régimen de monopolio del flujo del gas. El gigante ruso Gazprom posee un nada despreciable 34% (participación mayoritaria) de ambas compañías y además un contrato de suministro exclusivo a Latvijas Gāze hasta 2030 pese a la inminente liberalización.

Esta exclusividad podría entorpecer la entrada de empresas menos potentes que la rusa y dejar en la practica el mercado tal y como está: en manos mayoritariamente de Gazprom, opina Sebastian Grēblinghofs, vicepresidente de Latvijas Gāze. "Serán necesarios ajustes y enmiendas al acuerdo [con los rusos] para que Letonia resulte atractivo al resto del mundo", augura.

El gigante ruso Gazprom controla el 34% del monopolio que gestiona el flujo y el suministro del gas en Letonia y otro 34% de la empresa que gestiona las infraestructuras

El objetivo tanto de la UE como de Letonia es claro: liberarse de Rusia. Es evidente que el invierno aquí es una estación muy larga, sobre todo cuando los propios operarios de la planta celebran la llegada de la primavera mientras rompen al caminar la exquisitez de más de 30 centímetros de nieve virgen. Letonia no tiene miedo al poderío ruso, pero sí preocupación: "Políticamente existe cierta inquietud ante un posible corte de abastecimiento, pero tenemos que confiar en el sentido común de Rusia porque el gas es un negocio", opina Martins Kaprans, experto en la Universidad de Letonia, frente Milda, un simbólico monumento que conmemora en Riga el fin del sometimiento al zarismo. Los rusos "han demostrado ser fiables a nivel empresarial", secunda Sebastian Grēblinghofs, directivo de Latvijas Gāze, quien resta importancia a los cortes de suministro que el presidente ruso, Vladímir Putin, impuso a Europa a través de su gasoducto en Ucrania en 2006 y 2009 y cuyo fantasma planea aún en la memoria de los letones. No opina igual el comisario de Energía, Miguel Arias Cañete, quien recuerda que en Europa se ha visto cómo "de golpe y porrazo" los suministros que venían de Rusia se cortaban en un momento determinado.

Si algo sucediera en el almacén de gas de Inčukalna; un boicot, un corte del suministro por parte de Rusia, una rescisión del contrato con Gazprom o una simple avería, el abastecimiento a la población estaría garantizado durante 18 meses. "Cinco, si hubiera que abastecer a los países vecinos", apunta Reinis Āboltiņš, investigador en el único think tank letón, Providus.

El Gobierno conservador, a favor de la Unión Energética, busca un acuerdo con sus vecinos para crear un mercado regional en el báltico

Diaga Bluke, de 47 años, tiene claro que está preparada para pagar más por el gas que calienta su casa a cambio de dejar de depender de Rusia. Moscú "puede utilizar el gas como una herramienta de presión y eso no es normal", asegura frente a la librería del salón desde donde se husmea que de cena habrá carne estofada. Lo que pretende Bruselas es que cada país pueda contar con "al menos tres fuentes de energía diferentes", desvela Cañete.

Arvils Ašeradens, el ministro de Economía y Energía letón, quiere calmar esa creciente preocupación de los ciudadanos por los rusos alimentada con "indicios de elementos de guerra híbrida" en Letonia: propaganda rusa y fake news (noticias falsas) sobre los bálticos publicadas en medios cercanos al Kremlin. Su Ejecutivo, afirma, tiene "instrumentos de emergencia" como acuerdos con Noruega, Catar, Estados Unidos... por si Rusia corta el gas. No obstante, conviene resaltar que las reservas del país escandinavo son sólo de 1.900 millones de metros cúbicos frente a los 47.000 de Rusia, el país del mundo con más gas natural bajo su suelo, según la Comisión Europea. Bruselas afirma, además, que la producción europea caerá en un 50% los próximos 20 años mientras que el consumo se mantendrá estable, lo cual hará incrementar las importaciones extracomunitarias. El comisario español confía en el potencial de nuevos yacimientos descubiertos en Egipto, Chipre e Israel.

¿Un mercado báltico?



Al margen de la preocupación por el suministro, Letonia pretende hacer negocio con la liberalización. Su intención es vender el gas almacenado que sobra en Inčukalna a sus vecinos. La planta tiene una capacidad de 2.400 millones de metros cúbicos y el consumo anual en Letonia no llega al 1.300, según datos oficiales. "Una vez el gas llega a la planta, es nuestro. Y lo comercializaremos como queramos" cuando se liberalice el sector, añade Grēblinghofs, de Latvijas Gāze, quien cree que lo más razonable es una alianza entre los tres países bálticos y Finlandia, más allá de una Unión Energética entre 28 (o 27, si se excluye a Reino Unido).

Letonia tiene motivos para defender la Unión Energética y dejar de ser una "isla", como la define su ministro. La opción de un mercado púramente báltico (Estonia, Letonia, Lituania y Finlandia) es la más defendida por Gobierno y oposición. La región sería así más independiente de Rusia y seguiría conectada a la UE a través de puertos de gas natural licuado. Ya hay uno en Klaipėda (Lituania) y Estonia y Finlandia tienen planes para conectar gasísticamente los 87 kilómetros de mar que separan sus costas. "Si nos unimos, podemos formar un mercado interesante", asegura Ašeradens. Helsinki, Tallín, Riga y Vilna ya han firmado esta declaración de intenciones, asegura el ministro durante este viaje financiado por el Parlamento Europeo.

El 3 de abril de 2017 está pues marcado a fuego en el calendario político de Letonia, pero también en el económico. El Gobierno conservador está convencido de que al crearse más competencia bajarán los precios. "Yo soy escéptico", asegura Ivars Zariņš, diputado de la oposición en la Saeima (Parlamento). Y también lo es la directiva de Conexus Baltic Grid: "Los precios subirán porque al gas que no venga de Rusia habrá que añadirle tarifas de tránsito y de almacenamiento". El del precio es un punto sensible del que el comisario Cañete no se atreve a profundizar: "La competencia es buena", se limita a declarar.

Bien con un mercado secundario báltico dentro de la UE o bien con una independencia física de los gasoductos rusos, Gazprom controlará al menos hasta 2030 el gas en Letonia. Como opina el diputado Zariņš: "Es difícil con Rusia, pero imposible sin Rusia".

PARTICIPA
• En Twitter: Escribe tu opinión sobre este tema en #yosoyeuropa
• En Facebook: Charla el miércoles a las 16.00 con Belén Domínguez Cebrián sobre la dependencia europea del gas natural ruso.

EN CIFRAS

La Unión Europea importa el 53% de toda la energía que consume. El 66% del gas que consume la UE viene directamente de Rusia.
Letonia depende al 100% del suministro de gas de su vecino ruso y su mercado gasístico es el último en la UE en abrirse a nuevas compañías.
Inčukalna es el único almacén de gas subterráneo en los países bálticos y tiene una capacidad de 2.300 millones de metros cúbicos.
El consumo de gas anual de Letonia es de 1.300 millones de metros cúbicos.
Inčukalna tiene una capacidad de abastecimiento de 18 meses. Pero si tuviera que suministrar gas a los vecinos lituanos y estonios esta duración se reduciría a tan solo cinco meses.
El gigante ruso Gazprom controla el 34% del monopolio letón que gestiona el flujo y el suministro del gas (Latvijas Gāze) y otro 34% de la empresa encargada de las infraestructuras (Conexus Baltic Grid) como los gasoductos y la planta de almacenamiento.

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/03/13/actualidad/1489396812_839427.html
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Re: Dependencia Europea del gas Ruso en conflicto por su paso por Ucrania

Mensaje por Von Leunam el 28/3/2017, 10:08 pm

EL NEGOCIO RUSO-ALEMÁN QUE ENFURECE A LA UE



A pesar de años de sanciones económicas, tensiones políticas por la anexión de Crimea, sospechas de ciberataques y hasta acusaciones de crímenes de guerra en Siria, Alemania tiene entre manos un negocio con Rusia que afecta a casi la totalidad de la UE y que pocas veces aparece en la agenda política: el gas. Ambos países acordaron en 2012 la construcción del Nord Stream 2, un gasoducto submarino cuyo objetivo es transportar gas directamente —y sin efectuar ninguna parada— desde las costas de Rusia hasta Alemania. Se prevé que en 2019 esté a pleno rendimiento.

El Nord Stream 2 —que complementa de forma paralela al Nord Stream 1, con una capacidad mucho menor y que actualmente está al 70% de su rendimiento— es un proyecto al que los países bálticos "no han sido invitados", reprocha Andra Ješinska, directiva de Conexus Baltic Grid, empresa responsable de las infraestructuras gasísticas en Letonia y que pertenece en un 34% al gigante ruso Gazprom. El proyecto bilateral entre Berlín y Moscú, que ha costado 8.000 millones de euros, ha sido duramente criticado por el Parlamento Europeo y por el propio comisario de Energía, Miguel Arias Cañete, por las dudas que despierta sobre si cumple o no con las reglas de no discriminación entre Estados que marcan el paso del mercado común. El proyecto "contradice la necesidad de diversificación [de fuentes de energía] mientras expone y profundiza la vulnerabilidad de un número de Estados miembros y afecta a la seguridad de abastecimiento de la UE en su conjunto", se lee en una misiva que Jerzy Buzek, presidente del comité de Energía en la Eurocámara, junto a otros europarlamentarios, envió a la presidencia de turno maltesa el pasado febrero.

"Preferimos que Alemania tenga el control, y no Rusia", ministro de Economía y Energía letón, Arvils Ašeradens.

Con este gasoducto, que "nunca será un proyecto de interés comunitario", repite una y otra vez el comisario, Alemania tendrá la llave del suministro en buena parte del continente. En Letonia, un país que depende al 100% de sus vecinos rusos y cuyo mercado gasístico será el próximo 3 de abril el último en ser liberalizado en toda la UE, hay alegría. Y alivio. "Preferimos que Alemania tenga el control, y no Rusia", reconoce el ministro de Economía y Energía del pequeño país de dos millones de habitantes, Arvils Ašeradens.

"Desde un punto de vista de la seguridad energética el Nord Stream 2 no aporta absolutamente nada", zanja Arias Cañete. Mientras los tres países bálticos, Finlandia, Rumanía y Bulgaria intentan alejarse de la dependencia del suministro de Rusia, Alemania se prepara para recibir en 2019 el gas que, una vez en localidad de Greifswald, distribuirá a lo largo de Europa central y del este. "La gente expresa su preocupación hacia una posición dominante [rusa], pero lo que hará el Nord Stream 2 es inyectar más gas a la UE. Y eso es una cosa buena", cree Romans Baumanis, asesor del proyecto. Bruselas, en cambio, desmonta este argumento ya que calcula que la demanda de gas se mantendrá estable en los próximos años: "No hay mayor necesidad de aportes adicionales", sentencia el máximo representante de la política energética de la UE.

"Desde un punto de vista de la seguridad energética el Nord Stream 2 no aporta absolutamente nada", dice Migueal Arias Cañete, comisario de Energía de la UE

Aún con todos las interrogantes sobre el conducto de 1.200 kilómetros de longitud (equivalente a la distancia que separa Madrid de París), casi el 100% de la infraestructura está ya construida, aunque no colocada en el fondo submarino, según el consorcio internacional Nord Stream AG, la empresa gestora. Esto se debe a la "dificultad" de encontrar un país desde cuyos puertos se puedan trasladar las piezas al mar, esboza Baumanis frente a un mapa del proyecto colgado de una pared en un despacho del centro de Riga, la capital letona. Lógico, si se tiene en cuenta que los países ribereños del Báltico (Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Suecia y Dinamarca) están oficial y públicamente en contra de la megaestructura y fue por eso que el gasoducto evita por la mínima la Zona Económica Exclusiva, contigua al mar territorial, de cada Estado. Finalmente, Copenhague ha admitido que el gasoducto haga una pequeña parada técnica en una de sus islas cercana a Alemania, Bornholm.

Las reservas se agotan
Bruselas prevé que la producción de gas propio (principalmente de los Países Bajos) se reduzca en un 50% para 2020, mientras que el consumo se mantendrá estable en los hogares, lo que obliga a la UE a importar aún más gas. Las reservas de Noruega —país que aunque no pertenezca al club de los 28 (27, si se excluye a Reino Unido) sí forma parte del mercado común— sólo son de 1.900 millones de metros cúbicos, frente a las rusas, las más elevadas del mundo con algo más de 47.00 millones de metros cúbicos. Por eso, el comisario Cañete pone sus esperanzas en los nuevos yacimientos descubiertos en Egipto, Chipre e Israel.

Ante este panorama, Bruselas puso en 2015 en marcha la Unión Energética para que entre otras cosas los socios compartan sus recursos, inviertan en energías renovables y puedan buscar fuentes alternativas de energía y dejar de depender de un sólo suministrador mayoritario; Rusia.

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/03/16/actualidad/1489659802_668419.html
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Re: Dependencia Europea del gas Ruso en conflicto por su paso por Ucrania

Mensaje por Von Leunam el 3/4/2017, 5:30 pm

Israel impulsa la venta de gas a Europa mientras Líbano le disputa una zona de reservas



El Mediterráneo oriental, foco histórico de conflictos, oculta grandes reservas de gas. En presencia del comisario europeo de Energía, Miguel Arias Cañete, los Gobiernos de Israel, Chipre, Italia y Grecia respaldaron el lunes en Tel Aviv un proyecto de gasoducto para conectar con Europa los yacimientos marítimos del Levante en 2025. Líbano, que disputa al Estado hebreo una franja marítima, ha convocado a su vez un concurso internacional para la explotación de hidrocarburos.

La conducción submarina anunciada tendrá unos 2.000 kilómetros de longitud —atravesará además Chipre, Creta y el territorio continental griego— y un coste estimado en 6.000 millones de euros. “Es un ambicioso proyecto que la Comisión Europea apoya claramente, y que puede tener alto valor en términos de garantizar la seguridad del suministro y diversificación de fuentes de energía”, aseguró Arias Cañete en presencia de los ministros del ramo de Israel, Chipre, Grecia e Italia.

La UE, que busca vías alternativas de flujos de energía para rebajar la dependencia de Rusia, ha contribuido a la financiación del estudio de viabilidad del gasoducto que promueve el consorcio IGI Poseidón, integrado a partes iguales por la compañía italiana Edison y la griega DEPA. Hasta que se completen en 2020 los estudios técnicos no se tomará la decisión de acometer la inversión.

El objetivo del gasoducto submarino es dar salida comercial a los al menos 900.000 millones de metros cúbicos de gas estimados en el yacimiento Leviatán, en la cuenca israelí, y a los del yacimiento Afrodita, en el sector chipriota, que suponen un 20% del anterior. En ambas prospecciones ha partido la compañía estadounidense Noble Energy.

Las ingentes reservas superan con mucho las necesidades de los mercados locales. Israel ha alcanzado un acuerdo con Jordania para exportar una parte de su producción gasística durante 15 años por 10.000 millones de dólares. También confiaba en vender el excedente a Egipto, siempre necesitado de energía, pero el hallazgo del gran yacimiento de gas Zhor en la cuenca del delta del Nilo, que se estima superior a las reservas de Leviatán, dio un vuelco a los planes del Gobierno hebreo.

El talón de Aquiles del proyecto, según destaca el periódico económico israelí Globes, es el elevado coste que tendría el gas procedente del Mediterráneo oriental, un 40% por encima del precio del gas ruso. A ello se suman las dificultades técnicas para tender una conducción a profundidades de hasta 3.300 metros bajo el nivel del mar y a la actividad volcánica en el lecho marino en el tramo comprendido entre Chipre y Grecia, que puede acarrear daños a las infraestructuras gasísticas.

La conexión turca

“Este es el principio de una hermosa amistad entre cuatro países del Mediterráneo”, se ufanó, no obstante, el ministro israelí de Energía, Yuval Steinitz, en la presentación de los planes para construir “el más largo y profundo gasoducto del mundo”. Steinitz viajó el pasado mes de octubre a Turquía para explorar un acuerdo de venta de gas. Israel esperaba que, una vez terminada la conducción hasta Chipre, la conexión con las redes de distribución que atraviesan la cercana Anatolia sería el siguiente paso lógico. Pero la partición de la isla mediterránea tras la invasión turca del tercio norte del país en 1974 y la ausencia de relaciones entre los Gobiernos de Nicosia y de Ankara hacen por ahora inviable esa opción. Al menos mientras no se alcance un acuerdo para la reunificación de la isla.

Líbano asegura que cuenta con unas reservas de gas similares a las de Israel y con hasta 850 millones de barriles de crudo. Estas estimaciones preliminares, revisadas al alza por el Gobierno, habrán de concretarse con costosos procesos de perforación marítima. “A las dudas sobre las reservas reales que habrán de decidir si es rentable la extracción o no, se suman los permisos internacionales”.

Con 3.754 millones de euros de deuda anual y sin recursos con los que nutrir el presupuesto estatal, Líbano ha convocado una licitación internacional para la exploración de hidrocarburos en sus aguas territoriales que vencerá el próximo mes de septiembre. A la incertidumbre sobre las reservas se suman varios desafíos —como la inestabilidad política marcada por la cruenta guerra en la vecina Siria y la rampante corrupción económica— que amenazan con disuadir a los contendientes internacionales, entre los que se encuentra la empresa española Repsol.

Por si los riesgos económicos y políticos no bastaran, hay que agregar la inseguridad que genera la tensión entre Israel y Líbano, que sigue latente en enfrentamientos ocasionales en la frontera común. Los planes de prospecciones han abierto un nuevo frente de disputas, esta vez por las aguas territoriales en litigio entre ambos países. Se trata precisamente el tramo que abarca los bloques de licitación donde se concentran las más sustanciales reservas de gas y crudo.

Salvavidas de la economía

Dos decretos sobre energía fueron las primeras decisiones que el Gobierno libanés adoptó tras su formación en diciembre. “Vamos a transformar los recursos naturales en crecimiento económico sostenible”, dijo optimista el primer ministro, Saad Hariri. Pero, a pesar de haber aprobado las normas relativas a la tasación y licencia internacional de exploraciones de hidrocarburos, Líbano aún no cuenta con una ley electoral.

De esta controvertida norma dependen los comicios parlamentarios, pospuestos en cuatro ocasiones desde que se celebraran los anteriores, en 2009. Con las arcas vacías, el Ejecutivo libanés mira a sus aguas territoriales como a un milagroso salvavidas. Las reservas de gas se presentan como una panacea para una economía en jaque, en un país sin industria y, ahora además, sin tan siquiera turismo. Hariri ha asegurado que “es vital cerrar la licitación sobre las reservas antes o después de que tengan lugar las elecciones con el fin de evitar posibles modificaciones legales para los aspirantes internacionales al concurso”.

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/04/03/actualidad/1491247630_466112.html

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